Artritis: Síntomas Generales

La artritis es un padecimiento que cada vez cobra mayor cantidad de pacientes en el mundo, es importante destacar que los países en donde la población cada vez es mayor son los que tienen una mayor incidencia de la enfermedad.

La ciencia se encuentra en una constante evolución y búsqueda de cura para muchas enfermedades, entre ellas, la artritis se encuentra entre las más destacadas.

Es un padecimiento que cada año cuesta millones a los estados en sus planes de sanidad, los medicamentos suele ser costosos y hasta el momento únicamente son paliativos, pues la cura como tal no se ha encontrado.

¿Qué es la artritis?

La artritis es una condición que se desarrolla a través de la inflamación de las articulaciones, se puede presentar en una o dos áreas o muchas más. Artritis tipos curas prevencionRecordemos que las articulaciones son las zonas del cuerpo donde los huesos están en contacto y se mueven uno con otro.

Existen alrededor de 100 tipos diferentes de artritis reconocidas hasta el momento, siendo las más comunes la osteoartritis que es una condición degenerativa de las articulaciones y la artritis reumatoidea que consiste en el desgaste de las articulaciones asociado principalmente a la vejez.

Se estima que en España existen más 300.000 personas que padecen artritis en diferentes manifestaciones o variantes y que en Estados Unidos 1 de cada 5 personas presenta incapacidad debido a la artritis, siendo la causa principal de discapacidad en la población.

Otro dato muy importante es que entre el 60% y el 70% de los pacientes que sufren artritis son mujeres y que cómo ya mencionamos hay una fuerte relación de ésta cifra con la edad.

¿Por qué se produce? 

La principal causa de aparecimiento de la artritis es la edad, en este caso se presenta un desgaste, rotura o fricción de la articulación provocando la inflamación en el área y dañando específicamente los cartílagos.

En el caso de la artritis reumatoidea la causa es muy diferente, debido a que se desarrolla como una enfermedad autoinmune que incluso afecta a niños, en América del Norte se estima que 1 de cada 250 niños o adolescentes presentan molestias relacionadas a la artritis reumatoidea, siendo en realidad una estadística alarmante.

En otros casos enfermedades como la psoriasis o el lupus, la gota o alto ácido úrico, entre otros, son factores que contribuyen al desarrollo de la enfermedad.

Podemos citar factores de riesgo más comunes en el desarrollo de la artritis según la Clínica Mayo:

Obesidad: en definitiva la personas obesas tienen mayor probabilidad de desarrollar artritis debido al peso extra que sus articulaciones deben soportar, se presentan desgastes frecuentes en la cadera, espina dorsal y por supuesto las rodillas.

Antecedentes familiares: es un punto de consideración muy importante que toma en cuenta si tus padres, hermanos o familiares cercanos sufren de artritis. Se ha establecido cierta disposición genética que puede desarrollarse gracias a factores del entorno.

Lesión articular previa: algunas personas que desarrollan artritis cuentan entre sus antecedentes con lesiones por accidentes o deporte en la articulación afectada, considerando el traumatismo como una causa de desarrollo posterior.

Sexo: se refiere a que la mayor cantidad de pacientes afectados con los distintos tipos de artritis son las mujeres, en especial artritis reumatoidea, pero en el caso de desarrollar artritis por gota la mayor cantidad de pacientes son hombres.

Edad: muchos tipos de artritis están fuertemente asociados a la edad, entre más avanzados en años estemos, mayor probabilidad de desarrollo se presenta.

Cómo saber o diagnosticar si tienes artritis:

Analíticas necesarias:

El primer punto a considerar es que el diagnóstico debe hacerlo un médico, de preferencia un especialista, en muchos casos el diagnóstico estará a cargo de un médico reumatólogo.

Al hacer la consulta el médico procederá a hacer una inspección de las articulaciones, hueso y músculos, en particular del área que ha estado bajo los síntomas según la apreciación del paciente. Así podría descubrir el problema o inferir en otras causas.

Luego corresponde establecer algunos análisis clínicos que corresponderán a determinar por exámenes de laboratorio de fluidos y tejidos cuál en definitiva puede ser la causa.

No todos los diagnósticos suelen ser fáciles en algunos pacientes es necesario descartar o asociar los síntomas con otras enfermedades, es indispensable reconocer que probablemente se requieran varias pruebas antes de llegar a una conclusión definitiva.

Es importante no olvidar o descartar detalles que se hayan observado y se puedan considerar como importantes, ya que el paciente y la información que pueda proveer de modo directo son las primeras fuentes de referencia que el médico tendrá.

Entre los análisis más frecuentes a los que el paciente será sometido pueden ser:

Radiografías

Permiten ver las afectaciones a nivel óseo, no puede verse si existen problemas en tejidos blandos. Se pueden realizar en manos, columna, caderas, área lumbar o en cualquier zona que sea necesario.

Tomografías:

Se realiza con equipos de cómputo que toman diferentes imágenes e incluso se puede observar desde distintos ángulos y apreciar el tejido blando.

Ecografía

Se produce a partir de ondas sonoras de alta frecuencia que permiten visualizar los tejidos blandos y las estructuras no sólidas que poseen líquido.

Análisis de sangre

Se mide la creatinina, sedimentación globular, PCR (Proteína C Reactiva), el factor reumatoide (FR), anticuerpos antinucleares (AAN) realizados mayormente a pacientes jóvenes, Anticuerpos anti-péptido cíclico citrulinado (anti-CCP), Ácido úrico, Serología de Lyme, Antígeno leucocitario humano B27, entre otros.

Pruebas de líquido en las articulaciones: es una prueba que se realiza introduciendo una aguja en la articulación con la finalidad de extraer líquido para determinar si se encuentra ante un caso de artritis inflamatoria o no inflamatoria.

Resonancia magnética

Se procede a la reconstrucción de imágenes del cuerpo a partir de la frecuencia de ondas y de imanes, permitiendo obtener una idea precisa del tipo de daño que se encuentra en el área afectada.

Análisis de orina

Es importante porque en ella se puede medir la creatinina, los hematíes, masas y cilindros, que se encuentran en proporciones alteradas en casos positivos de reumatismo.

Biopsias

Pueden aplicarse diferentes tipos de biopsia según la sospecha del tipo de artritis al cuál no enfrentamos, se puede tratar de las siguientes:

  • Biopsia de hígado o biopsia hepática
  • Biopsia de músculo
  • Biopsia de riñón
  • Biopsia sinovial
  • Biopsia de piel
  • Biopsia de la arteria temporal.

Síntomas generales:

  • Dificultad de movimiento: en algunos pacientes la artritis se detecta porque realizar movimientos básicos como caminar se dificultan, en casos donde la artritis afecta las manos realizar las tareas básicas se vuelve con el paso del tiempo muy difícil e imposible, debido al dolor y a la deformación de las articulaciones.
  • Dolor: el dolor es la causa por la que los movimientos se dificultan, es muy interesante que además se estima que muchas personas tienen este síntoma y no lo asocian con la artritis, por ejemplo niños y jóvenes pueden presentar dolor pero no acuden al médico porque se relaciona a una enfermedad de la vejez.

Por otro lado la Arthritis Foundation presenta que las personas mayores aceptan el dolor como un síntoma de la vejez y que aun teniendo oportunidad de hacerlo no consultan con su médico sobre la posibilidad de estar ante un cuadro de artritis.

–     Enrojecimiento: al desarrollarse inflamación en la articulación uno de los síntomas principales además del dolor es el enrojecimiento del área afectada, esto se produce por la condición que integra el nombre: artr = articulación y itis = inflamación.

–     Inflamación: se desarrolla a partir del tejido afectado, es lo que llamaríamos de forma común hinchazón.

–    Rigidez: es la sensación de no poder realizar los movimientos con la misma facilidad, se presenta dificultad para articular o doblar por ejemplo los dedos o las rodillas, al intentarlo se presenta dolor e inflamación.

Tipos de artritis más comunes

Aunque la artritis se desarrolle con síntomas muy similares en la mayoría de los casos y existan decenas de clases distintas de este padecimiento, es frecuente que se encuentren en mayor cantidad algunas clases específicas de esta enfermedad, por ejemplo las siguientes:

Tratamientos para curar la artritis

Exactamente no se puede decir que haya un tratamiento específico que se denomine como la cura de la artritis, porque cura como tal no ha sido aún posible. Sin embargo se han desarrollado tratamientos capaces de reducir los síntomas en un excelente porcentaje, disminuyendo el dolor, devolviendo movimiento y ralentizando en buena medida el avance de la enfermedad, todo esto contribuye a que el paciente con artritis mejore su calidad de vida.

Entre los tratamientos que se encuentran mayormente están los medicamentos, terapia, cirugía y alimentación.

Medicamentos

Es posible que el paciente tenga que probar muchos medicamentos diferentes hasta encontrar uno que realmente se adapte a sus necesidades, entre ellos puede encontrar:

  • Analgésicos
  • Contrairritantes
  • Antiinflamatorios
  • Antirreumáticos
  • Corticoesteriodes
  • Entre otros.

A los pacientes diagnosticados también se les incluye una terapia o fisioterapia, que ayuda a conservar la fortaleza de los músculos y a recuperar en buena medida el movimiento, también reduce el dolor y disminuye la rigidez.

En los casos donde se recomienda hacer cirugía, esto luego de haber probado otros tratamientos y no conseguir respuestas positivas,  se opta por las siguientes:

  • Reparación articular: consiste en la reparación de tejidos articulares, se hace para reducir el dolor y mejorar la función de movimiento.
  • Fusión de la articulación: se utiliza para mejorar la condición en manos, tobillos y dedos o en articulaciones de menor tamaño. Consiste en quitar las orillas de los dos huesos en la articulación y fijarlos hasta que naturalmente vuelve a crecer el tejido articular.
  • Reemplazo articular: es la cirugía en la se elimina la articulación natural y se realiza el remplazo por una articulación artificial.

En cuanto a la alimentación y al estilo de vida se pueden destacar puntos como:

Mantener una dieta equilibrada y lograr la mayor reducción de peso posible, en cuanto al sobrepeso, para reducir la fricción y la tensión que se ejerce sobre las articulaciones.

Reducir el consumo de alimentos ácidos y aumentar el consumo de alimentos alcalinos para reducir el desgaste óseo y aumentar la regeneración.

Alimentos ricos en proteína vegetal pueden ser aliados, además el consumo de productos ricos en calcio y magnesio, de preferencia fuentes vegetales.

Hacer ejercicio físico: contribuye a mantener un peso adecuado y también a conservar y fomentar mayor capacidad de movimiento.

Evitar movimientos bruscos o inadecuados, hacer uso de bastones, silla de ruedas, andadera u otro dispositivo de apoyo en caso de ser necesario.

Los pacientes muestran signos positivos al utilizar la terapia de frío y calor para reducir el dolor y la inflamación, el proceso consiste en la aplicación de compresas frías y calientes alternadas.

Otras terapias que han establecido avances en materia de mejora de los síntomas y que son consideradas como opciones alternativas son: el tai chi y yoga, la acupuntura, el vegetarianismo, los tratamientos de masajes y la ingesta de productos como la glucosamida.

Formas de prevenirla o evitarla

El primer punto es tener un estilo de vida saludable que incluya:

  • Mantener un peso corporal adecuado
  • Reducir el consumo de alimentos ricos en grasa saturadas
  • Reducir el consumo de lácteos
  • Disminuir el consumo de alimentos ricos en oxalatos y purinas
  • Evitar lesiones en las articulaciones
  • Evitar prácticas de movimientos repetitivos que pueden generar desgastes
  • Realizar ejercicio físico que garantice el fortalecimiento de los músculos, huesos y articulaciones.
  • Proveer al organismo de una alimentación rica en nutrientes como vitaminas y minerales, necesarios para el buen funcionamiento y la formación de estructuras como huesos, músculos y cartílagos.

Qué diferencia hay entre artritis y artrosis

La diferencia radica en el desarrollo del padecimiento en sí, por ejemplo la artritis es la inflamación que se origina en las articulaciones con hinchazón y dolor y la artrosis es el estado en el que el tejido que cubre los huesos, que es resbaladizo y duro, que además evita la fricción se rompa.

Ante cualquier problema médico o bien en el caso de precisar consejo, debes asistir a un profesional médico. La información de este weblog es complementaria y no ha de ser tomada como asesoramiento profesional.

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