Artritis Reumatoide

La artritis reumatoide es una causa probable de incapacidad debido a los problemas y síntomas que presenta, se diferencia de otros tipos de artritis porque no compromete la columna, pero sí el cuello, no existe una causa común y aún se encuentra en estudio.

La puede padecer cualquier persona desde niños hasta adultos mayores y es una enfermedad que empeora con el tiempo.

¿Qué es la artritis reumatoide?

La artritis reumatoide es una forma de artritis cuyo padecimiento es crónico, no se conoce cura alguna hasta el momento, salvo tratamientos para controlarla.

Se caracteriza por la inflamación de las articulaciones de una manera bastante pronunciada, dolor y otros síntomas que no se asocian directamente a la artritis pero que son resultado de la degeneración que provoca y afecta diferentes sistemas y órganos del cuerpo.

Es un tipo de artritis que se origina de manera autoinmune, es decir, que se produce porque el sistema inmune ataca los tejidos del propio organismo por “error” o “confusión”.

La afectación más conocida es la que hace sobre los tejidos que se encuentran revistiendo las articulaciones, lo desgasta, inflama y empieza el proceso de deformación ósea, en la que se pueden notar nódulos torcidos y que se salen de la simetría de los dedos.

No sólo hay afectación de las articulaciones, la artritis reumatoide también provoca daños en otros sistemas del cuerpo como el epitelial, ocular, pulmonar y circulatorio.

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¿Por qué se produce?

Una causa concreta aún la ciencia no logra determinarla, sin embargo, se sabe que la artritis reumatoide es consecuencia del ataque del sistema inmune hacia el propio cuerpo, el sistema inmune o inmunitario se encarga de defender y luchar contra agentes perjudiciales como virus o bacterias y en este caso suele haber un tipo de confusión, en la que ataca las células del revestimiento de las articulaciones.

Cuando el ataque se presenta, daña el tejido de revestimiento y erosiona los huesos, también se da una producción elevada de anticuerpos y citosinas que dañan de manera irreparable la articulación. El mismo proceso es que puede dañar otras áreas o tejidos del organismo.

La artritis reumatoide aparece en pacientes mayormente entre edades comprendidas entre 40 y 60 años, siento las damas las más afectadas, pero puede aparecer en niños y adolescentes bajo el diagnóstico de artritis idiopática juvenil, que anteriormente se conocía como artritis reumática juvenil.

En el caso de la artritis reumatoide juvenil se ha logrado con el diagnóstico apropiado y un tratamiento a tiempo que esto paciente puedan tener un desarrollo normal y una excelente calidad de vida.

¿Cómo saber o diagnosticar la artritis reumatoide?:

Analíticas necesarias:

Al acudir a consultar al médico que de preferencia debe ser un especialista reumatólogo quien se encargue de evaluar y detectar la enfermedad, se procede con un examen físico, que trata de identificar las articulaciones dañadas, áreas de dolor o calor en el cuerpo.

El médico preguntará por el historial clínico y además por la incidencia familiar de padecimiento de artritis reumatoide en familiares de primer y segundo grado de consanguineidad, que aunque no está demostrada la prevalencia genética si se sabe que guarda relación e incrementa la probabilidad tener un familiar con dicho padecimiento.

Buscará mediante la observación y el tacto bultos o nódulos en las articulaciones, preguntará si hay dolor o si presenta períodos de rigidez marcados según momentos específicos.

Muchos médicos recomiendan un análisis de sangre para observar si es positiva la presencia de anticuerpos reumatoides, proteína C reactiva o eritrosedimentación y anticuerpos antipéptidos cíclicos.

Una buena opción para detectar la artritis reumatoide es por medio de imágenes como las ecografías, en donde se puede observar que tan avanzada está la enfermedad.

Síntomas generales:

Entre los primeros síntomas se puede mencionar dolor que se incrementa según el paso del tiempo en las articulaciones, específicamente puede comenzar en las articulaciones de las manos, los dedos y de igual modo en los pies, considerados articulaciones pequeñas.

Según transcurre el tiempo y los síntomas de la enfermedad se afianzan, el dolor va más allá de los dedos, afectando las muñecas, codos, cuello, cadera, hombros y tobillos.

Acompañando el dolor se puede notar la aparición de calor en la articulación o articulaciones que están siendo afectadas, esto ocurre como producto de la inflamación del revestimiento de la articulación.

Otro síntoma principal es la inflamación o hinchazón de la articulación, que producirá dolor y el calor anteriormente mencionado. La inflamación puede presentarse en cualquier articulación  generando mayor sensibilidad y molestias.

En la mayoría de las diferentes formas de artritis se presenta rigidez de las articulaciones, reduciendo notablemente la capacidad de movimiento, la mayoría de los pacientes coinciden en que este síntoma se nota más por las mañanas al levantarse o cuando han estado mucho tiempo en la misma posición o por períodos largos de inactividad.

Otros síntomas que aparecen según el avance de la enfermedad pueden ser: trastorno en las glándulas salivales, problemas circulatorios, problemas renales, en el corazón, ojos, piel, riñones, entre otros.

Un aspecto característico de este padecimiento es que los pacientes experimentan períodos de mejoría y luego periodos de remisión, donde los síntomas se intensifican notablemente, pero después disminuyen.

La fatiga es un síntoma que siempre está presente, la inapetencia y la pérdida de peso correspondiente, se observa en los pacientes a pesar de ello que el tejido graso puede superar la cantidad de tejido magro y aun así hay una desmejora notable de la constitución física de la persona.

Por ser una enfermedad degenerativa, que se puede desarrollar de manera agresiva en algunos pacientes o de modo leve en otros, con el paso del tiempo termina por deformar las articulaciones con una apariencia similar a no estar en el lugar correcto.

Tratamientos para curar o mejorar la artritis reumatoide

Al diagnosticar la artritis reumatoide se consideran una serie de medicamentos como los siguientes:

Antiinflamatorios: cuya finalidad es reducir el dolor y la inflamación, como el ibuprofeno o el naproxeno  sódico que es una de las causas de padecer otras complicaciones como daños renales o hepáticos.

Antirreumáticos: se utilizan para ralentizar el avance de la enfermedad y detener el daño de las articulaciones como Arava o Trexall. Este tipo de medicamentos también pueden producir daño hepático y renal.

Corticoesteroides: se usan para reducir el dolor, pero también se presentan daños secundarios graves como la pérdida de tejido óseo.

Modificadores de respuesta biológica o agentes biológicos: se utilizan para modificar la respuesta del sistema inmunológico y son considerados antirreumáticos modernos, pero necesitan ser combinados con antirreumáticos no biológicos para mejorar la efectividad.

Es muy importante asistir a sesiones de fisioterapia que ayudarán al paciente a mejorar la movilidad, tener mayor control de los movimientos y es probable que haya una recomendación de utilizar diferentes instrumentos que faciliten las tareas domésticas.

Como último recurso se puede optar por una cirugía, este es un método recomendado para aquellos pacientes que no han conseguido resultados positivos con la fisioterapia y los medicamentos, la intensión es reducir el dolor mejorar las articulaciones disminuyendo la deformación de las mismas.

La cirugía puede involucrar diferentes procedimientos como remplazar totalmente la articulación, fusión de articulaciones, reparar los tendones y eliminar el sinovio que es eliminar el tejido dañado del revestimiento articular.

Alimentos beneficiosos y prohibidos para la artritis reumatoide:

Alimentos adecuados: se recomienda una dieta con tendencia vegetariana, reducida en proteínas de origen animal y grasas, entre ellos frutas y vegetales, frutos secos, legumbres, algas, brotes, alimentos ricos en aceites omega 3 y abundante fibra dietética.

Alimentos inadecuados: los primeros que se recomienda reducir son los lácteos, la carne roja y embutidos, huevos, altas cantidades de gluten, pan blanco, azúcares refinados, café, chocolate, tomates, berenjenas y papas, entre otros.

Para tener una dieta balanceada y adecuada es importante asistir a control nutricional, para alimentarse bien y no comprometer el estado de tu salud.

Ejercicios para aliviarla

Es indispensable seguir un plan de ejercicios para fortalecer el cuerpo a pesar de sufrir artritis, un diagnóstico de artritis no significa que se pierda la posibilidad de movimiento, entre los recomendados se encuentran los siguientes:

Ejercicios de bajo impacto como caminar, nadar, bailar, hacer ejercicios en agua, yoga, taichí y estiramientos suaves, es importante que los ejercicios se realicen por pequeños periodos de tiempo entre 10 y 20 minutos. No excederse y consultar al médico antes de iniciar cualquier rutina.

¿Es la artritis reumatoide una enfermedad para conceder una minusvalía?

La artritis reumatoide es una enfermedad que en algunos casos suele ser diagnosticada o tratada en etapas tardías cuando la enfermedad está avanzada. Muchos pacientes lo ignoran porque creen que la artritis es una enfermedad para gente mayor, pero desconocen que cualquiera está expuesto, incluso niños.

Se recomienda que se acuda al médico si se presenta un dolor, que en la mayoría de los casos inicia en las manos, por un período mayor a seis o siete días, es importante saber que la artritis reumatoide no tratada es una enfermedad responsable de la disminución de la esperanza de vida y por supuesto de su calidad. Detectar los síntomas tempranos a tiempo es necesario para evitar secuelas mayores.

Obtener una minusvalía o incapacidad permanente es viable si la enfermedad está un grado grave o muy grave, donde se demuestre un daño irreversible y el tribunal médico falle en favor del paciente.

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