Artrosis

Hoy en día encontramos muchas personas que se han visto afectadas por la artrosis, una temible enfermedad. Si no tenemos los cuidados necesarios, la artrosis puede consumir nuestra vida en muy poco tiempo.

Por esa razón, en este post vamos a desarrollar todo lo necesario sobre la artrosis. Estaremos analizando cómo se origina, cuáles son los síntomas y también hablaremos un poco sobre su tratamiento.

¿Qué es la artrosis?

La artrosis consiste en una enfermedad crónica que ataca las articulaciones, y se puede localizar en diferentes partes del cuerpo. La artrosis puede originar inflamación y dolor, impidiendo realizar movimientos cotidianos con normalidad. Por ejemplo, puede dificultar tan solo el hecho de cerrar la mano, caminar o subir escaleras.

Las articulaciones permiten la conexión entre los huesos, por ejemplo la rodilla, la cadera, los dedos y así por el estilo. Por otra parte, el cartílago es un tejido que se encarga de recubrir las extremidades de los huesos y hace que articulación funcione correctamente. Se puede decir que es una especie de amortiguador.

La artrosis hace que el cartílago articular se deteriore rápidamente, por lo tanto los huesos se desgastan y producen dolor. Cuando desaparece el cartílago, el hueso lograr reaccionar y empieza a crecer por los lados, y la articulación se deforma.

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¿Cuáles son las causas que la produce?

Prácticamente no hay una causa exacta para la producción de artrosis, sin embargo encontramos algunos factores de riesgo. En primer lugar podemos mencionar la edad, sobre todo a partir de 50 años. Por otra parte, también suele aparecer en mujeres mayores de 55.

Por otra parte, también podemos hablar sobre la genética, ya que se puede trasmitir de forma hereditaria. Además, una sobrecarga laboral también puede ser una causa para la producción de artrosis. Esto se debe al exceso de movimientos articulares, lo cual produce un deterioro.

De igual manera, se puede producir en los deportistas de alto rendimiento, por ejemplo, los levantadores de pesas. Por otro lugar, las mujeres en estado de menopausia también se pueden ver afectadas. Y claro, las personas obesas pueden originar ciertas fallas en las rodillas debido al sobrepeso.

¿Cómo saber o diagnosticar la artrosis?

Tomando en cuenta el peligro de esta enfermedad, es muy importante aprender a diagnosticarla. Por esa razón, te estaremos dando algunos síntomas frecuentes, para que estés muy pendiente. Si presentas algunos de ellos, es muy importante que asistas de manera inmediata a un médico especialista.

Analíticas necesarias

Es muy importante que se hagan algunas pruebas analíticas que son muy necesarias para determinar si estás afectado de artrosis. En primer lugar, un médico puede revisar el estado de tus articulaciones, por ejemplo rodillas y manos. Por otra parte, hay pruebas de imagen, como las radiografías, que pueden ser de mucha utilidad.

Una radiografía nos puede confirmar el diagnóstico, e incluso puede determinar qué tan grave es el asunto. Ahora bien, el daño en el cartílago se aprecia de manera indirecta mediante el pinzamiento entre los huesos y la articulación. Además, puede aparecer un crecimiento óseo en la zona borde de la articulación.

Resonancia magnética

Por otra parte, para casos más graves, es muy importante realizar una resonancia magnética, no sólo una radiografía. Esto es de especial importancia cuando se tienen sospechas de que la artrosis ha dañado otras estructuras. De esa manera se puede conocer el daño interno producir en el cartílago y también de todas las estructura.

Este procedimiento normalmente termina en una cirugía o cualquier tipo de tratamiento quirúrgico. Por poner un caso, la artrosis de rodilla puede dañar los meniscos y también los ligamentos, por lo tanto produce derrame articular.

Por otra parte, en los dolores de columna se pueden desgastar los discos, produciendo una hernia. Si tienes algún síntoma relacionado, debes solicitar una resonancia magnética. Acude un médico especialista para poderte cerciorar y estar preparado para un caso de artrosis.

Síntomas generales

La artrosis se puede manifestar de forma muy variada, y esta incluso puede ser progresiva. Con el tiempo se puede dilatar, por esa razón, te vamos a dar los síntomas más frecuentes. Y aunque ya lo hemos dicho, recuerda que si presentas algunos síntomas debes acudir al médico de inmediato.

El síntoma más frecuente es el dolor articular y también la limitación de movimientos. También se pueden producir crujidos, y en los peores casos derrame articular, como hemos mencionado anteriormente. Otras personas también pueden experimentar deformidad articular y rigidez.

El peor problema para las personas

Sin embargo, el síntoma más preocupante y que afecta a todas las personas es el fuerte dolor que produce la artrosis. Este se puede desencadenar al realizar movimientos o cualquier tipo de esfuerzo con la articulación. Cuando se reposa, este dolor se disminuye, sin embargo, no se cura.

Luego, con el tiempo, se puede agravar la artrosis, haciendo que el dolor sea constante. Sin importar si te encuentras en movimiento o en reposo, puedes sentir un fuerte dolor en la articulación. Por otra parte, aunque pases períodos sin dolor, esto no quiere decir que la artrosis no siga evolucionando.

¿Se puede prevenir?

Aunque siempre van a existir factores de riesgo, hay algunas medidas preventivas que puedes tomar. En primer lugar, es de vital importancia que lleves una dieta sana y con mucho equilibrio. También debes realizar ejercicio con regularidad y de forma moderada para no causar mucho impacto en las articulaciones.

Esto está relacionado con evitar la obesidad, la cual puede agravar en gran medida el estado de nuestras articulaciones. Hay que evitar esfuerzos físicos excesivos o demasiado intensos. Por ejemplo, cargar objetos muy pesados, sobre todo si ya te encuentras en una edad muy avanzada.

Además, los expertos han recomendado que hay que ser muy cuidadoso con practicar deportes de contacto, por ejemplo el fútbol o artes marciales. Estos deportes pueden producir artrosis con el tiempo, y los que la padecen los deben evitar por completo. Por ejemplo, muchos futbolistas han desarrollado artrosis de rodilla debido al desgaste del menisco.

Tipos de artrosis más frecuentes

También debemos realizar cuáles son los tipos de artrosis más frecuentes, ya que no es una enfermedad general. Se puede producir en diferentes partes del cuerpo, dependiendo de la articulación afectada. Pero claro, en los peores casos se puede sufrir artrosis en todas y cada una de las articulaciones.

Artrosis de rodilla

Este es el tipo más frecuentes de artrosis, por ejemplo, tan solo en España, el 10 % de la población sufre de esta enfermedad. La artrosis de rodillas se puede dividir en dos clases, que también vamos analizar. En primer lugar encontramos la artrosis de rodilla primaria y luego la artrosis de rodilla segundaria.

Artrosis de rodilla primaria

Esta se relaciona sobre todo con el envejecimiento, tan todo en las mujeres como también en los hombres. La genética también tiene mucho que ver, y está ligada al desgaste sufrido en diferentes zonas que componen la rodilla. Estas pueden ser el hueso, el cartílago y la membrana sinovial.

Artrosis de rodillas secundaria

Estas son las que se producen debido a una lesión previa, por ejemplo fracturas o problemas en los ligamentos. Esta es la que más afecta a los deportistas, sobre todo a futbolistas, y a personas con sobrepeso. La rodilla recibe un gran desgaste y se exige mucho de esta articulación.

Esta enfermedad puede afectar tanto la zona interna y frontal de la rodilla, y provoca una gran cantidad de dolor. El paciente puede empezar a sufrir de cojera a medida que la artrosis te rodilla avanza. En la mayoría de los casos, la artrosis de rodillas secundaria también produce crujidos en la articulación.

Artrosis de manos

La artrosis de manos es la segunda más común, por ejemplo, en España el 6 % de la población sufre de este mal. Sobre todo afecta al sexo femenino, y también se encuentra ligado a la genética de la persona. La artrosis de mano empieza por una sola articulación, puede ser un dedo o la muñeca.

Sin embargo, con el tiempo está artrosis puede evolucionar y extenderse al resto de las articulaciones de la mano. Es bastante visible, ya que causa deformación en los dedos, afectando en gran medida la vida diaria de las personas. Por ejemplo, los pacientes de artrosis de mano sufren mucho para escribir.

Los dolores producidos por la artrosis de manos resultan mucho más fuertes al comienzo de la enfermedad. Sin embargo, se logran mitigar cuando van apareciendo los nódulos. Cuando la deformación está completa, todas las molestias disminuyen en gran manera. Sin embargo, la mano pierde su funcionalidad.

Artrosis de cadera

Esta es la que afecta a la zona superior de la pierna, y también es bastante frecuente, pero no como los casos anteriores. Casi siempre este tipo de artrosis se produce solo en las personas mayores. Sin embargo, en la mayoría de los casos aparece antes de la cincuentena de años. En algunos casos excepcionales, también se puede producir en jóvenes.

El dolor es un síntoma principal, localizado en la zona interna del muslo y la ingle. Y en los peores casos, dicho dolor se puede extender hasta la rodilla, que con el tiempo también produce artrosis en esta zona. Al comienzo de la artrosis de cadera, solo hay dolor al caminar y al tomar las escaleras.

También se produce cuando la articulación se encuentra fría o en cualquier momento en que ella se sobrecarga. Con el tiempo, la artrosis de cadera hace imposible flexionar o cruzar las piernas, incluso caminar. Produce cojera al caminar y en los estados graves también origina dolor en estado de reposo.

Artrosis de columna

La columna vertebral se compone de muchas articulaciones, así que es muy probable que se produzca artrosis. Esta clase de artrosis pudiese ser asintomática, y en muchos casos no se diagnostica.

Se puede localizar de manera fortuita cuando se realiza una radiografía por cualquier otra razón. El dolor aparece cuando se realizan actividades mecánicas que tengan movimientos y sobrecargas.

Por otra parte, los cambios en el clima y también de presión pueden hacer que el dolor se verá agravado en poco tiempo. Ocurre, como siempre, en personas mayores, aunque se han visto casos en personas menores de 30 años de edad.

Artrosis cervical

Esta se produce al momento de lesiones o degeneraciones en el cartílago de las articulaciones presentes en la columna cervical. Este tipo de artrosis resulta muy frecuente en personas entre 55 y 60 años. En la mayoría de los casos puede pasar desapercibida, ya que no produce ningún tipo de síntoma muy notorio.

Sin embargo, se puede producir dolor en el cuello, y este se origina tras fuertes movimientos. Otro de los síntomas que se podrían originar es la rigidez en la zona, sin embargo dura muy poco tiempo. Este tipo de artrosis se produce de modo agudo, es decir, aparece rápidamente y también desaparece en pocos días.

El dolor aparece más lentamente y presenta una intensidad leve y moderada, y se localiza en la zona inferior y posterior del cuello. En la mayoría de los casos, este tipo de artrosis se identifica mediante una radiografía realizada por otro motivo.

Artrosis lumbar

La artrosis lumbar también se produce al momento de lesiones y degeneraciones en el cartílago de las articulaciones presentes en la columna. La columna lumbar se conforma por cinco vértebras ubicadas en la espalda, la pelvis y entre las costillas.

La unión de dichas vértebras es posible mediante varias superficies articulares que se encuentran cubiertas por cartílago. Cuando dicho cartílago se desgasta, es cuando se produce la artrosis lumbar. Los síntomas principales son dolor, rigidez y limitación de los movimientos.

Como en muchos otros casos, el dolor se produce cuando hay movimiento y se reducen cuando hay reposo. Y aunque el dolor se produce principalmente en la zona lumbar, también se puede ver reflejado en zonas próximas. Por ejemplo se puede producir dolor en la nalga y en la zona lateral y posterior del muslo. Al igual que el caso anterior, también se descubre casi siempre fortuitamente.

Tratamientos para curar o mejorar la artrosis

El objetivo principal de tratar la artrosis es mejorar y reducir el dolor, además de la incapacidad funcional. Todo esto se debe realizar sin provocar ningún tipo de efectos secundarios. En caso contrario, la artrosis se puede ver agravada y mucho más complicada en los pacientes.

El primer paso para tratar la artrosis es a evitar todo aquello que contribuya a causar lesiones en las articulaciones. Hay que tener cuidado con el sobrepeso, realizar movimientos repetitivos, malas posturas para el trabajo y calzados inadecuados. Incluso hay que aprender a utilizar correctamente los utensilios de cocina y todo el mobiliario de casa.

En segundo lugar, es apropiado que los pacientes tengan una rutina de ejercicios regulados y personalizados. Para esto deben contar con un fisioterapeuta que pueda atender todas tus necesidades. Y además, también se deben tomar ciertos medicamentos para tratar la artrosis.

Medicamentos

En los casos más graves, el dolor aumenta tanto que puede ser insoportable, incluso causar inflamación de la articulación. Para estos casos, es muy necesario tomar antiinflamatorios y analgésicos. Sin embargo, la automedicación está prohibida. Debes consultar con el médico para que te de la dosis correcta.

Por otra parte, también cuentas con medicamentos condroprotectores, que son los únicos específicos para la artrosis. Estos pueden combatir este problema a largo plazo, ya que actúan de manera directa en la articulación afectada. Logran aliviar el dolor y también mejorar la movilidad, e incluso atacan la raíz del problema.

Por lo tanto, el deterioro de la articulación se ve ralentizado en gran manera. Algunos de estos medicamentos son el sulfato de glucosamina, el condroitín y el ácido hialurónico. Todos estos medicamentos son muy eficaces, de hecho, los mejores expertos los han verificado, sobre todo cuando hablamos del uso de condroitín sulfato.

Cirugía

Este es el último recurso, sin embargo, si es necesario, se debe recurrir sin pensar a la cirugía. Esto o suele pasar cuando el paciente está en la fase final de la enfermedad. Por lo tanto, los especialistas recomiendan la cirugía protésica como una opción terapéutica muy efectiva.

Ejercicios para aliviarla

Como dijimos anteriormente, también podemos utilizar ejercicio moderado para aliviar la artrosis. Incluso, no sólo puede aliviar el dolor, sino también a ayudar a combatir la enfermedad. Si se realiza un programa y terapia adecuados, puede que logres disminuir en gran medida los efectos de este temible mal.

En primer lugar, queremos destacar que debes evitar por completo todos los ejercicios que puedan producir dolor en la zona. Además, recuerda que debes evitar los deportes muy intensos. No puedes levantar pesas, correr o jugar al fútbol, puede ser algo letal que termine con consecuencias desastrosas para ti y tus articulaciones.

Por esa razón, lo más apropiado es realizar ejercicio moderado, con un máximo de media hora al día. Entre estos encuentras caminar por una zona plana e incluso montar en bicicleta. Estas actividades son buenas para tratar la artrosis de rodilla y también de cadera de forma efectiva.

Para la artrosis de rodilla

El primer ejercicio consiste en levantar y extender la pierna, esto se conoce como extensiones de cuádriceps. Se debe mantener la pierna levantada para generar tensión isométrica.

Por otra parte, también te puedes sentar y flexionar tanto la cadera como la rodilla. También puedes retirar la zona posterior de la pierna y ponerte de puntillas y mantener el equilibrio apoyado sobre un solo pie.

Para la artrosis de manos

El primer ejercicio consiste en realizar un puño, lo puedes hacer en cualquier momento, cuando sientas rigidez. Hay que extender la mano y poco a poco ir colocando el pulgar hacia la zona exterior. Lo debes hacer sin ejercer mucha presión, ya que se podría empeorar el dolor. Repite 10 veces y luego cambia de mano.

También puedes doblar los dedos, extendiendo la palma de la mano y doblar los dedos desde abajo hasta arriba. Hay que mantener esta posición por dos segundos, empezando por el pulgar y terminando con los demás dedos. Este proceso se debe repetir dos o tres veces en cada mano.

Y por último podemos hacer el pulgar curvo, que consiste en doblar el pulgar hacia dentro. Luego hay que estirar la zona inferior del meñique a circular y mantener la posición por varios segundos.

Para la artrosis de cadera

También encuentras una serie de ejercicios muy sencillos que se deben realizar con mucha suavidad. En primer lugar, puedes flexionar la cadera en supino, es decir, levantando una pierna hacia tu cabeza. También te puedes acostar en el piso y elevar la pelvis manteniendo la espalda en el suelo.

También puedes realizar rotaciones de cadera, tanto de manera externa como de manera interna. Y para terminar, podrías realizar las elevaciones de pierna en estado prono. Es decir, te acuestas boca abajo y levantas las piernas hacia el techo.

Para las artrosis de columna

En estos casos, el tratamiento puede ser un poco más delicado, ya que la columna resulta una zona muy sensible. Por esa razón, es más apropiado que solicites la ayuda profesional. Puedes acudir a un médico de confianza o a un fisioterapeuta.

Sola se puede suministrar una tabla de ejercicios si ningún tipo de riesgo para tus articulaciones. La debes seguir al pie de la letra y estar seguro de realizar los ejercicios sin errores. En caso contrario puedes producir lesiones, por eso también es apropiado tener asistencia y supervisión.

No dejes que te venza la artrosis

En este post hemos analizado todo lo relacionado con la artrosis, una terrible enfermedad. Aunque no resulta demasiado grave en la mayoría de los casos, desmejora la calidad de vida de cualquier persona. Sin embargo, aquí te hemos enseñado todo lo relacionado para que la puedas combatir de forma efectiva.

Ya conoces los tipos de artrosis, por qué se origina y cuál es el tratamiento adecuado. Recuerda todo lo que hemos explicado en este post y comparte este material con todos sus acompañantes de artrosis. Y siempre confía en tu médico, es el indicado para proporcionar ayuda.

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