Más de un tercio de la población mundial siente alguna inconformidad con la apariencia de partes de su cuerpo, y en respuesta las cirugías estéticas han sido el medio de solución más práctico y rápido, convirtiéndose en una de las especialidades médicas más lucrativas, no siempre por sus costos sino por la demanda.

Así mismo, el público que más comúnmente se interesa por este tipo de procedimientos son las mujeres. En este sentido, algunos tratamientos han sido desarrollados especialmente orientados hacia ellas a fin de consentir sus requerimientos; por ejemplo las labioplastias que, salvo casos específicos, es exclusiva femenina.

¿Qué es la labioplastia?

La labioplastia es un procedimiento quirúrgico cuyos fines son el aumento del tamaño en los labios menores de la zona íntima, reductora en los labios mayores con el objetivo de lograr una asimetría y aspecto más agradable.

Muchas mujeres se someten a este tipo de operaciones debido a dolores durante las relaciones sexuales, imperfecciones congénitas, daños causados por el parto, cirugías caseras (piercing) o infección genital.

Labioplastia

Sin embargo, existen otras causas como la reasignación de sexo (de hombre a mujer) para crearlos donde antes no existían o pacientes intersexuales, quienes comparten en su anatomía órganos sexuales masculinos y femeninos.

Para consultas especializadas cabe acotar que este procedimiento también es conocido como ninfoplastia, sin embargo, este nombre es exclusivo de la reducción de labios inferiores, no constituye ningún tipo de alteración a la vulva.

¿En qué consiste este procedimiento de cirugía estética?

De acuerdo con el motivo de la labioplastia, el cirujano plástico encargado determinará el procedimiento adecuado para darle solución a los requerimientos que exija su paciente según su inconformidad específica.

Sin embargo, hay similitudes entre sus diferentes formas, entre ellas la anestesia, que puede ser local, completa o inclusive se puede simplemente sedar la zona, ya que es una intervención relativamente rápida.

No obstante, no debe confundirse rápida o pequeña con sencilla. Los genitales de la mujer están compuestos por el clítoris, uretra, vagina, vulva y perineo, y la manipulación de cada una se constituye como áreas delicadas.

Entrando en materia, podemos comenzar por las tres clases de procedimientos quirúrgicos: hipertrofia, reducción o aumento de labios mayores y reasignación del sexo:

Hipertrofia

O más bien su reversión. Es la realización de cortes con bisturí en los tejidos de la zona para eliminar el exceso de piel que produce un tamaño desproporcionalmente grande de los labios menores respecto a los mayores.

Regularmente, este procedimiento se realiza exclusivamente en casos severos, en los que además ese exceso de piel puede sobresalir e inclusive colgar fuera de la vulva, causando incomodidades estéticas y también funcionales.

Reducción o aumento de labios mayores

En el primer caso, la reducción de labios mayores, se requiere la realización de una liposucción simple para retirar la grasa acumulada en el área que causa la hinchazón permanente.

Para el caso contrario, aumento, la intervención consiste en inyectar productos de relleno, puede tratarse de ácido hialurónico o grasa autóloga (de otra área del cuerpo del paciente).

Reasignación del sexo

Es un procedimiento más complejo porque consiste en la amputación externa de genitales masculinos (pene y testículos) y a su vez la creación de la abertura característica de la zona íntima femenina.

Además, alcanzar el aspecto y funcionalidad deseado requiere la inclusión de partes naturales de la mujer: labios superiores e inferiores y clítoris. Órganos como la vejiga y uretra no sufren mayores modificaciones.

Generalmente, para esta simulación se utilizan tejidos de otras áreas del cuerpo (nunca las extraídas) y composiciones de teflón moldeados. Sin embargo, esto no influye en la capacidad reproductiva del individuo.

De igual manera, la sensibilidad del punto “L” (equivalente al punto ‘G’ en la mujer) permanece en el recto, lo que puede resultar en relaciones sexuales vaginales insatisfactorias.

Comparativamente, el aumento o reducción de labios vaginales no afectan la sensibilidad de la zona y son cirugías que no exceden los 30 minutos de duración ni son hospitalarias y de recuperación rápida.

¿Quién realiza esta técnica quirúrgica de labios vaginales?

Lógicamente, como en cualquier cirugía estética, los resultados de una labioplastia estarán determinados por tres factores en particular: el cirujano que se elija, y a su vez todo su equipo (humano e instrumentación) y las condiciones del quirófano; las expectativas del objetivo, que deben ser discutidas y aclaradas en consultas previas; y los cuidados postoperatorios, que se deben seguir al pie de la letra según las indicaciones del especialista.

En primer término, la rama médica para una intervención de este tipo es de un ginecólogo, sin embargo, es necesario que tenga dominio en las áreas de la cirugía estética que comprende la zona corporal con la que trabaja. En ocasiones, se recomienda que en el procedimiento participen dos profesionales (el segundo plástico) que compartan la tarea desde puntos de vista específicos de sus especializaciones quirúrgicas.

Respecto a este punto, queda de parte del paciente decidir con quiénes acudir. En todo caso, el proceso inicia con una consulta preoperatoria donde se resolverán todas las dudas respecto a la cirugía, expectativas y objetivos, se elaborará la historia clínica (patologías, alergias, intervenciones anteriores, etc.) y realizarán estudios y análisis necesarios previos a la cirugía y anestesia.

Igualmente, en esta cita el especialista indicará cuáles son los pasos a seguir posteriores a la cirugía estética, es decir, la cantidad de días que deberás mantener el reposo, qué clase de actividades puedes realizar, cómo mantener la higiene durante las primeras semanas, entre otros tantos aspectos que puedan interesar. Es imperativo también informarse sobre los posibles riesgos o problemas antes de tomar una decisión definitiva antes de someterse a la operación de cirugía estética.

La recopilación y toma en cuenta de cada uno de estos datos es importante dada la cantidad de experiencias y testimonios acerca de labioplastias y otros tipos de intervenciones estéticas mal hechas y que se han derivado en infecciones, deformaciones (algunas irreversibles) e inclusive la muerte en los más severos casos de mala praxis. También deben evitarse procedimientos caseros y lazos familiares o de amistad.

En otro orden de ideas, los avances médicos han originado la ramificación de las técnicas existentes para realizar labioplastias en mujeres de reducción de labios inferiores con resultados óptimos y menores índices de riesgo.

Resección

Consiste en resecar los tejidos que se desean extraer para detener el fluido sanguíneo y cortarlos sin mayores complicaciones.

A su vez, existen dos técnicas dentro de esta. La primera llamada Edge se aplica para extraer la piel sobrante de los bordes libres de los labios menores.

La segunda clase, denominada cuña central, justo se concentra en la parte más gruesa de los labios menores manteniendo la rugosidad natural de sus bordes

Desepitelización

Se trata del corte de la membrana central de ambos labios menores. A diferencia de la técnica de resección, al tratarse de un área más accesible es posible realizarla tanto con bisturí como con láser.

Láser

Es la técnica más avanzada, rápida y segura. Se trata de un láser, que puede ser erbio yag (vaginal o ginecológico) o de dióxido de carbono (CO2).

Su practicidad consiste en que corta y coagula al mismo tiempo, evitando el sangrado excesivo producto de la gran cantidad de vasos en la zona.

Muchas opiniones califican esta como su mayor ventaja al conseguir una cicatrización postoperatoria más óptima y reducir el riesgo de labioplastias infectadas.

De igual modo, la recuperación se acelera, disminuyendo la inflamación postoperatoria y no duele, permitiéndole al paciente salir por sí solo apenas acabe la operación.

operacion labios genitales

¿Entra en la seguridad social?

La seguridad social puede costear el precio de algunos procedimientos médicos-quirúrgicos para aquellos pacientes cuyas condiciones económicas les imposibiliten cubrir el valor en una clínica privada.

Sin embargo, como organismo de salud público, requiere de una valoración o informe realizado por un especialista cualificado, donde se explique con claridad en qué consiste la cirugía y por qué es necesaria.

Partiendo de este punto, las cirugías con fines puramente estéticos no califican como tratamientos presentables ante la seguridad social. No obstante, existen casos donde la salud y la belleza se cruzan sin pensarlo.

Con respecto a la labioplastia, este es un caso muy común. La cirugía vaginal, además de corregir la asimetría de labios inferiores también resuelve otros tipos de inconvenientes originados por esta razón.

En este ítem, se pueden mencionar los dolores relacionados con la higiene y prácticas sexuales, así como  exposiciones severas de los labios menores que representan un alto porcentaje de riesgo de infección.

Otras razones se originan a partir de accidentes que causan lesiones mayores o inclusive como resultado de un parto o hábitos de masturbación excesivos y poco convencionales (aplica el fisting vaginal).

Si ese es el caso, la paciente deberá asistir a una cita con su ginecólogo para que le realice una evaluación completa y ponderar la gravedad de su problema. A continuación pasará a una lista de espera para ser intervenida.

Lo ventajoso del sistema de sanidad público de España es que cuenta con los profesionales más calificados y experimentados del país, por lo que su participación en sí ya es una garantía.

Actualmente, no existen registros de complicaciones o resultados postquirúrgicos desfavorables desde la seguridad social. Inclusive todos los testimonios son de manera exponencial muy positivos.

Postoperatorio, recuperación y cuidados de la ninfoplastia

Los cuidados postquirúrgicos de una cirugía íntima femenina dependen del tipo de técnica y herramienta que se utilice, así como del objetivo específico porque se realice. Por ejemplo y también a modo informativo, una operación común de bisturí al frío requerirá de un tiempo de recuperación mayor a otra realizada a través de un sistema de láser.

No obstante, en todos los casos las recomendaciones son casi imperceptiblemente diferentes, e incluso lógicas con respecto a cualquier cirugía existente: reposo, medicación antiinflamatoria, antibiótica, analgésica y anticoagulante (según las recomendaciones de tu cirujano), evitar la manipulación de la zona intervenida y asistir a todas las consultas postoperatorias que el especialista programe.

Reposo

Tras la cirugía se recomienda que el paciente permanezca en observación durante al menos una hora, o hasta que pase el efecto de la anestesia (en caso de haber utilizado general). Pasado ese tiempo puede regresar a su casa por sí mismo.

Durante las primeras 24 horas el reposo debe ser absoluto, a excepción del traslado dentro de casa (cocina, baño, sala, habitación, etc.). Y después de entre tres a cinco días puede reincorporarse a sus actividades regulares con acciones menores.

Sin embargo, las actividades vigorosas (ejercicios) están contraindicadas hasta al menos seis semanas o tres meses, al igual que las relaciones sexuales con penetración vaginal.

No obstante, los rangos de tiempo pueden variar y será responsabilidad del cirujano a cargo detallar cada una de las indicaciones que la paciente deberá seguir durante su recuperación.

Higiene

La zona no debe ser manipulada hasta al menos 48 horas después de haberse sometido al procedimiento quirúrgico, y sólo con sumo cuidado. En este sentido, podrá lavarse después de haber pasado este periodo con un jabón íntimo y una esponja suave.

Si la cirugía fue realizada con el uso de bisturí es regular que exista sangrado, para lo que se recomienda usar compresas y toallas sanitarias para mayor comodidad. En los casos intervenidos por láser, las pacientes no suelen presentar este tipo de consecuencias.

En todo caso, ante cualquier duda lo ideal es consultar a su médico, quien deberá proporcionarle un contacto de emergencia por si surge alguna irregularidad.

Consultas médicas

En condiciones normales, su médico programará una primera consulta postoperatoria tres días después de la intervención para verificar que todo esté en orden según lo planificado y no hayan surgido complicaciones.

La segunda consulta suele realizarse dos semanas después, y su objetivo es retirar los puntos que no se hayan caído con el tiempo. También es ocasión para hacer cambios en indicaciones específicas, suspensión o cambios de medicamentos.

Finalmente, tres meses después se citarán otra vez, fecha que corresponde a cuando se pueden apreciar los resultados definitivos de la intervención. En este punto, de acuerdo con su valoración realizará retoques con láser.

¿Es segura, existen riesgos?

Las labioplastias son cirugías delicadas por tratarse de la zona íntima dela mujer, un área bastante sensible y que involucra muchos nervios y vasos, lo que conlleva a una manipulación cuidadosa en lo que respecta a intervenciones quirúrgicas.

Sin embargo, aunque existen casos en los que las complicaciones se han hecho presentes durante o después de la operación, provocando consecuencias desfavorables, a veces irreversibles y/o severas e incluso mortales, lo regular es totalmente opuesto.

De hecho, las labioplastias están clasificadas como una de las intervenciones de tipo estéticas de menor riesgo en comparación con otras, inclusive entre las de su misma índole como las vaginoplastias (estrechamiento) o himenosplastia, etcétera.

Por otra parte, son muchos los beneficios que ofrece: mejora las relaciones sexuales, aumenta la autoestima y seguridad de la mujer en sí misma, facilita la higiene y le permite a la pciente sentir confianza en grupos íntimos, actividades al aire libre, uso de prendas de baño, entre otras.

En este sentido, los riesgos más comunes no presentan mayor gravedad, son de fácil combate e incluso completamente reversibles. No obstante, hay casos muy específicos, pero dependerán de la parsimonia para elegir un centro clínico y especialistas adecuados.

Sangrado

Es un problema común de las intervenciones con bisturí. No obstante puede combatirse a través de compresas frías y anticoagulantes, los cuales deben ser recetados por el médico.

Infecciones

Como norma general preventiva, el cirujano debe recetar antibióticos pertinentes según el procedimiento realizado. No obstante, su uso debe ser indicado por él mismo, por lo que debe existir un canal de comunicación abierto y directo ante cualquier eventualidad.

Inconformidad con los resultados

En este caso hay dos puntos. El primero recae sobre la responsabilidad del cirujano por dar a entender de manera realista qué puede esperar el paciente de la cirugía.

Sin embargo, si el primer punto queda claro pero el resultado no concuerda con lo explicado, es posible realizar retoques, generalmente con láser para mayor seguridad.

Labioplastia precio

¿Cuál es el precio de la operación?

A la hora de buscar un centro clínico especializado que cuente con las instalaciones adecuadas, el equipamiento tecnológico más idóneo y los médicos mejor referidos y más experimentados es prioritario elegir la calidad de antes que el impacto económico que pueda tener.

Esta es la mejor garantía de resguardo ante improbables pero posibles riesgos de cualquier intervención quirúrgica, ya sea durante o después de esta, así como de obtener los resultados que esperas una vez que ya te hayas informado debidamente con el especialista.

De cada uno de estos factores dependerá el costo de la operación, además de todos los medicamentos postoperatorios, consultas de revisión y el tipo de, en este apartado, labioplastia al que te sometas (reducción, aumento, reasignación de sexo), herramientas (bisturí o láser) y equipo.

Un procedimiento tradicional con bisturí puede alcanzar la cifra de 4.000 euros, mientras que la aplicación del láser como herramienta quirúrgica lo reduce casi a la mitad, es decir al precio aproximado de € 2.000.

La razón es que su utilidad para realizar toda la operación por si solo reduce los costos de equipamiento asistencial y de una gran proporción de los cuidados postoperatorios que conllevan grandes gastos.

Fotos de resultados del antes y después en mujeres

Vídeo sobre la hipertrofia de labios genitales

Ante cualquier problema de salud o en caso de necesitar consejo, debes acudir a un profesional médico. La información de este blog es complementaria y no debe ser tomada como asesoramiento profesional.

Fuentes:

Labioplastia
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